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viernes, 22 de agosto de 2008

*Paisaje*


La casa donde me quedo es una golosina descontinuada
con la piel de un ogro muerto vistiendo la tierra por donde camino//
el aire es tan puro que me contamina
cruje en mis fosas con pequeños y salvajes ventarrones//
duele el tacto en los rincones más poblados de la casa
mientras un circo de lonas psicodélicas habita las esquinas

Todo baila, desde el saxo hasta la virgen más estática
desplegando sus mantos de yeso y granito//
y
sobre nuestras espaldas
llevamos a cuestas continentes de fibra que se integran y desintengran con los rayos del sol.

La casa donde me quedo tiene una luna deshabitada
caminos empedrados de recuerdos ajenos y todas las rutas al mismo camino
y camino
En un campo minado de paja crujiente
clavando frágiles espinas en mis palmas//
después el cementerio ( que no es de cemento)
y donde los muertos esperan visitas festivas
cruces maleables
flores frescas
dolor en su forma más primaria
como el dolor de la risa fuerte latiendo en nuestros músculos
como estar devorando la mesa de la sala.

La casa, no es más una casa
es un jugueteo armónico de coincidencias
es una cama de dos pisos y un columpio en medio del desierto

es un secreto evidente cortándome la lengua
que hace derramar mi sangre transparente
es un árbol mal formado
donde construyo mi nido con retazos de tela
esta satisfacción y estas ansias
y estos golpes internos que no me marcan pero molestan
como el hecho de estar viva
de estar conciente
de estar creciendo tanto y no entrar en la ropa
en los cajones de la cómoda
como regalando los juguetes que ya no me sirven
porque ya no los uso
como nada
es esta casa
esta casa es
donde ya no me queda , la casa se me ha quedado,
es un tumor en mi memoria
que me ayuda a esperar
los dias de rutina como una sentencia
que me ayuda a transformar mis huesos en adobe
a convertir mi sexo en el columpio
mis sueños en tejas terracota y sal
mi miedo en animales sacrificados
y ya no es más esa casa
porque yo
soy
la
casa donde te quedas
donde duermes, almuerzas, vives
yo soy esta atmósfera que te vuelve
violentamente tierno
terriblemente propio
y difusamente mio.

Ago. 2008 - Sincos, Junín (K.V.C)

lunes, 28 de julio de 2008

Si te quedas en mi país - Poesía por 28 (Parte I)

I. SI TE QUEDAS EN MI PAÍS
por: *Enrique Verástegui

En mi país la poesía ladra
suda orina tiene sucias las axilas.
La poesía frecuenta los burdeles
escribe cantos silba danza mientras se mira
ociosamente en la toilette
y ha conocido el sabor dulzón del amor
en los parquecitos de crepé
bajo la luna
de los mostradores.
Pero en mi país hay quienes hablan con su botella de vino
sobre la pared azulada.
Y la poesía rueda contigo de la mano
por estos mismos lugares que no son lugares
para filmar una canción destrozada.
Y por la poesía en mi país
si no hablaste como esto
te obligan a salir
en mi país
no hay donde ir
pero tienes que ir saliendo
como el acné en el cascarón rosado.
Y esto te urge más que una palabra perfecta.
En mi país la poesía te habla
como un labio inquietante al oído
te aleja de tu cuna culeca
te filma tu paisake de Herodes
y la brisa remece tus sueños
-la brisa helada de un ventilador.
Porque una lengua hablará por tu lengua.
Y otra mano guiará tu mano
si te quedas en mi país.

*Tomado de "En los extramuros del mundo"(1950) Enrique Verástegui nació en Cañete en 1950. Poeta y narrador fue integrante del movimiento Hora Zero. Entre sus obras destacan: Leonardo (1988), Ángelus novus (1989), Monte de goce (1991), Ética IV . Albus (1995).



II. UNA PROCESIÓN ENTERA VA POR DENTRO
**por: Rodrigo Quijano

5.

Después de patear cráneos vacíos en las calles

tomar cerveza entre tus dientes

y contar tus vértebras en las mañanas

después de lamer tu espalda

como si fueran cuentas de un rosario

o perlas sobre el pecho decorado del sicario,



ahora qué.



Así amanecí mirando al cielo

y desperté cubierta en mantos.



Yo era una virgen o algo así

provista de una pequeña estética

de admirar los cromos de los autos viejos

así me adelanté en la hornacina

y fui a caer de bruces en tus brazos.



Tus hombros y mis hombros eran todas las colinas

que circundan la ciudad que conocimos

y la ropa que lanzamos lejos

era como gente con el corazón vacío.



Juntos miramos el cielo

y vimos los jets en formación

y luego alzamos los brazos cansados.



Yo vi que tus costillas estaban completas

yo vi tu cuerpo

yo vi la muerte

yo vi el espacio

aquí adentro.





14.



1. Un lugar para pasar la noche,

o un lenguaje para conversar,

caminando en medio del desierto, o taladrando sueños

sin contenido

como ir durmiendo o mirando pasar las nubes sobre la noche

igual que un recolector perdido,

mirando sobre la oscuridad de las cabezas alzadas

o a través de una botella rota

hacia un horizonte de mínimos resplandores,

aunque murmurando nuevamente oraciones iluminadas

sobre los pastos de los pastos

haciendo medallones de los restos de tus antepasados

pronunciando nombres

pero en silencio como un vampiro Fantasmagórico

sobrevolando los sueños otra vez

y absorbiendo la sangre de sus propias muelas,

como si fueran las muelas rotas de otro y por eso

sin mayor identificación ni huella

de gente sin esperanza pero sin pena

repitiendo todavía

nuestros hijos, según oigo, no son un montón de huesos,

ni son siluetas cuidando el atardecer desde la procesión

ni repitiendo los pasos de nadie, sólo los nuestros.



2. Personas buscaban salidas sobre la superficie del mar,

nadando, pero pensando en silencio y con dificultad,

esperando que las aguas se abrieran como un par de labios

o como si pudieran pronunciar un rezo

estrecho y callado, aunque eficaz.



Personas miraban de frente hacia el cielo

en espera de la respuesta

pero la respuesta se hizo esperar

durante años.



Personas entraban jugando desde la orilla,

nadaban un rato y regresaban cansados a dormir la siesta,



mientras dormían la arena y el viento

los iba borrando.

Joven arqueólogo de estos mares

bucea en la arena buscando los restos

pero los restos son huesos y son arena

son cristales y tiernas manualidades, rosarios y cal

pero no cruces

las cruces aún no existían, sólo la arena.



Mismo Chavín o más bien misma Necrópolis,

nadie sabe de qué murieron.

Todos asumieron una posición, algo ambigua

pero esencialmente fetal frente a la muerte



trying to born again, carnal

aunque, pinche losers, la arena los fue tapando

durante años.



Sobre la cima de ese lugar

un hombre camina solitario pateando montículos de basura

radioactiva, luminiscente o decorativa

armado de un arma veloz, de un rayo paralizante,

de un alfabeto hecho de gestos,

de formas de transformar la pobreza

en otra.



3. No mucho más abajo

respiran con dificultad su muerte los muertos,

decorados de esqueletos, de moluscos y guijarros.



Esta arena, este viento que circula entre tus manos

es cristal de hueso puro, murano desestimado, aunque translúcido,

tristes poemas, puras baladas, puro ceramio.



(de "Una procesión entera va por dentro") Rodrigo Quijano (Lima, 1965) Ha publicado Una aproximación a Sarita Colonia (1986) -libro de circulación restringida editado en París- y Una procesión entera va por dentro (1998). Además del magisterio poético, su obra aparece en diversas antologías, se desempeña como curador y crítico de arte. (Tomado de : eldigoras.com)